3.2Cuándo reducir la velocidad
Moderar la velocidad y, si hace falta, detenerse
Además de respetar el límite, debes poder parar dentro de lo que ves (subtema 3.1). Cuando las circunstancias lo exijan, la ley manda ir a velocidad moderada, más baja de lo normal según el peligro previsible, y detenerse si fuera preciso. Los casos que cita no son los únicos.
Una señal de peligro, como la de niños o la de curvas peligrosas, ya te obliga a reducir antes de llegar, aunque no haya señal de límite. Tener prioridad tampoco te libra de moderar.
Peatones en la calzada o a punto de entrar
Modera la velocidad, y para si hace falta, cuando hay peatones en la calzada o el arcén por donde vas, o es razonable pensar que van a entrar en ella. Por ejemplo, unos niños esperan en el bordillo o una persona ciega con bastón blanco se acerca al borde de la acera.
Cuida especialmente a niños, mayores, personas ciegas y personas con discapacidad o problemas de movilidad. Toma las precauciones necesarias para no ponerlos en peligro y déjales más espacio lateral.
Colegios, mercados y calles con portales
Modera la velocidad, y prepárate para parar, donde alguien puede salir de golpe a la calzada:
- colegios y otros centros docentes, sobre todo a la entrada y a la salida de clase;
- mercados;
- parques y otros sitios donde es previsible que haya niños;
- zonas donde se junta mucha gente, como una calle comercial o la salida de un estadio;
- tramos con casas o locales cuya puerta da directamente a la vía, como la calle mayor de un pueblo.
Paso de peatones sin semáforo ni agente
Al acercarte a un paso de peatones sin semáforo ni agente, modera la velocidad. Si alguien cruza o va a cruzar, detente: en el paso señalizado el peatón tiene prioridad (subtema 6.2). Si no hay nadie, sigues sin parar.
Mira también a los lados. Un peatón puede salir de detrás de una furgoneta aparcada junto al paso. Si el coche del carril de al lado frena antes del paso, piensa que puede estar cruzando alguien que tú no ves.

Autobús parado
Al acercarte a un autobús parado, modera la velocidad y detente si hace falta. Por delante o por detrás de él puede cruzar alguien a quien no ves. En una parada señalizada, quien sube o acaba de bajar tiene prioridad entre el autobús y la acera.
Extrema el cuidado con el transporte escolar. Lo reconoces por la señal V-10, que lleva delante y detrás (subtema 2.9). Los niños bajan deprisa y cruzan sin mirar.
En poblado, facilita que el autobús salga de la parada. Apártate a un lado si puedes o reduce la velocidad, y detente si hace falta (subtema 5.2).
Ciclistas
Al acercarte a ciclos en marcha, como bicicletas o triciclos, modera la velocidad y, si hace falta, detente: el ciclista puede esquivar un bache o tambalearse con el viento. Fuera de poblado, hazlo también si va por el arcén.
Modera igualmente en las intersecciones y cerca de las vías solo para ciclos, por ejemplo donde un carril bici cruza la calzada.
Para adelantarle, guarda la separación lateral exigida, al menos 1,5 metros (subtema 5.6).
Animales que pueden entrar en la vía
Modera la velocidad, y detente si hace falta, cuando hay animales en la parte de la vía por la que circulas o puedes prever que van a entrar en ella. Por ejemplo, un rebaño pasta junto a la carretera, un perro suelto corre por la cuneta o una señal avisa del paso de animales (subtema 2.5).
Un animal que parece tranquilo puede asustarse y cruzar de golpe. Pasa despacio, con el mayor margen lateral posible y sin pitar (subtema 6.7).
Fuera de poblado: vehículos parados y de auxilio
Fuera de poblado, la ley exige expresamente moderar la velocidad, y detenerte si hace falta, al acercarte a:
- vehículos inmovilizados en la calzada, como un coche averiado en tu carril;
- vehículos de auxilio prestando servicio, como una grúa.
En carretera, un vehículo parado en la calzada suele indicar una avería o un accidente, y alguien puede bajarse sin mirar. En poblado la ley no cita este caso, pero si un vehículo parado crea peligro, también adaptas la velocidad.
Intersecciones, glorietas, pasos a nivel y estrechamientos
Modera la velocidad, y para si hace falta, al acercarte a:
- un paso a nivel (subtema 4.3);
- una glorieta o una intersección donde no tienes prioridad;
- un lugar de visibilidad reducida, como una curva cerrada o un cambio de rasante que no deja ver;
- un estrechamiento (subtema 4.2).
Haz lo mismo al cruzarte con un vehículo que viene de frente si la vía, los vehículos o el tiempo no lo permiten con seguridad. Por ejemplo, un camión en una carretera estrecha y nevada.
Intersección sin visibilidad: máximo 50 km/h
En una intersección debidamente señalizada, con una visibilidad prácticamente nula, no puedes pasar de 50 km/h aunque la vía permita más. Si una señal marca menos, por ejemplo 30, manda la señal.
Ejemplo: vas por una carretera de 90 km/h con niebla muy espesa y una señal de peligro anuncia una intersección donde no tienes prioridad. Desde esa señal, 50 km/h como máximo, y menos si a 50 no puedes parar dentro de lo que ves.
Firme deslizante y salpicaduras
Con el firme mojado, helado, con barro o con gravilla suelta, los neumáticos agarran menos y necesitas más metros para frenar. Modera siempre la velocidad, haya o no tráfico. Las primeras gotas tras varios días secos dejan el firme muy resbaladizo (subtema 12.2).
Modera también cuando puedes salpicar o lanzar agua, gravilla u otras materias a los demás. Por ejemplo, al pasar por un charco junto a una parada de autobús con gente.
Lluvia intensa, nevada, polvo o humo
Con lluvia intensa, nevada o nubes de polvo o humo, modera la velocidad y, si hace falta, detente. Ves menos, te ven peor y, con agua o nieve, el firme agarra menos. Ante una nube de humo, reduce antes de entrar.
En moto el riesgo es mayor: el agua empapa la visera y un resbalón te tira al suelo. Si empieza a llover fuerte, reduce mucho y no te pegues a otro vehículo para resguardarte. Si no ves bien, para fuera de la calzada (subtema 12.2).
Niebla
Con niebla, adapta la velocidad al espacio que ves, de modo que puedas detenerte dentro de él. Cuanto más espesa, más tienes que bajar. Con niebla densa, la ley exige expresamente velocidad moderada y, si hace falta, detenerse.
Aumenta además la distancia con el de delante (subtema 3.4).
Cómo conducir con niebla y qué luces usar se explica en los subtemas 12.2 y 7.2.
Si te deslumbran
Si te deslumbra, por ejemplo, un coche que viene de frente con la luz de carretera, reduce la velocidad lo necesario, incluso hasta detenerte del todo, para no alcanzar a los vehículos o peatones que van delante en tu mismo sentido.
No des un volantazo hacia el arcén: sin ver bien, podrías salirte de la vía o atropellar a alguien. Cómo mirar para deslumbrarte menos se explica en el subtema 7.1.
Moderar hasta bajar de la mínima
A veces moderar te lleva por debajo de la velocidad mínima de la vía. Un turismo en carretera convencional, por ejemplo, no debe ir a menos de 45 km/h sin causa justificada (subtema 3.3).
Sí puede hacerlo si el tráfico, el vehículo o la vía impiden mantener la mínima sin riesgo (subtema 3.1). Con el firme en mal estado, ir a menos de 45 km/h en esa carretera es correcto.

Cómo reducir la velocidad
Antes de reducir mucho, mira por los retrovisores y avisa a quien va detrás. Pisa el freno varias veces para que se enciendan las luces de freno, o mueve el brazo de arriba abajo con movimientos cortos y rápidos (subtema 5.1).
Usa el freno de pie de forma progresiva y cambia a marchas más cortas. El motor también retiene el coche (subtema 10.2).
Por qué respetar el límite de cada tramo
Cada límite responde a los peligros del tramo (subtema 11.10).
| Vía | Peligro principal |
|---|---|
| Vía urbana | Hay muchos peatones y riesgo de atropello. Aquí ocurre la mayoría de los atropellos mortales (subtema 13.3) |
| Carretera convencional | Los dos sentidos comparten calzada y crece el riesgo de choque frontal |
Trampas habituales del examen
- Ante un peligro previsible: «moderar la velocidad y, si fuera preciso, detenerse». Pitar o detenerse siempre son respuestas falsas.
- Vehículo inmovilizado en la calzada: la ley lo cita solo fuera de poblado.
- Pavimento deslizante por lluvia: moderar siempre, haya o no tráfico.
- Niebla: reducir y aumentar la distancia con el de delante.
- Intersección señalizada sin apenas visibilidad: 50 km/h como máximo.
- La ley cita los lugares de visibilidad reducida, no «todos los cambios de rasante».
- Firme en mal estado: puedes ir por debajo de la mínima.