Teoría

Manual de teoría, señales, vocabulario, multas y fuentes oficiales.

11 · El conductor y los factores de riesgo

11.9Distracciones

Capítulo 64 de 80 · 28 secciones

1

Qué es una distracción

Te distraes cuando parte de tu atención se va de la conducción a otra cosa: el móvil, la radio, un cartel, una preocupación. Repartes la atención entre dos tareas, y a la conducción solo le llega una parte.

Lo que te distrae puede estar dentro del vehículo, como un pasajero o tus propios pensamientos, o fuera, como el paisaje.

La ley obliga a todo conductor a mantener la atención permanente a la conducción.

2

Vista, manos, oído y cabeza

Una tarea distrae más cuanto más cosas te quita a la vez.

TareaAparta la vistaOcupa las manosOcupa la cabeza
Escribir un mensajeSíSíSí
Mirar un cartel publicitarioSíNoPoco
Hablar con manos libresNoNoSí
Darle vueltas a un problemaNoNoSí

Lo que oyes también te distrae, como el sonido del móvil o la música muy alta. Y puedes ir distraído con la vista al frente y las dos manos en el volante.

3

Qué te pasa al distraerte

Al distraerte, la información de la vía te llega tarde: ves después el coche que frena, la señal o el peatón. Como la recibes tarde, también reaccionas tarde.

Además, cometes más errores, das volantazos para corregirlos y el coche se va desviando sin que te des cuenta.

A 90 km/h recorres 25 metros cada segundo. Si apartas la vista dos segundos para leer una notificación, haces 50 metros sin mirar la vía.

4

Cuántos accidentes causan

Las distracciones causan una gran cantidad de accidentes, y cada vez más, porque el móvil y las pantallas compiten con la conducción.

La distracción aparece en uno de cada tres siniestros mortales (subtema 13.2).

Una distracción suele acabar en un alcance (chocas contra el vehículo de delante), en una salida de la vía o en una invasión del sentido contrario.

5

Cuándo hay más accidentes por distracción

Son más frecuentes:

  • en conductores de 18 a 25 años y en mayores de 70;
  • cuando el conductor va acompañado;
  • en verano y en los viajes de ocio y de fin de semana;
  • de día;
  • en carretera más que en ciudad, y sobre todo en autopistas y autovías.

Un sábado de agosto por autovía, con la familia a bordo, se juntan casi todos.

6

Causas en el propio conductor

La mayor parte de las distracciones nace del propio conductor, de su estado psicofísico y de su comportamiento al volante. Te distraes con más facilidad si:

  • tienes sueño o estás fatigado;
  • sufres estrés, ansiedad o depresión;
  • has tomado alcohol, drogas o ciertos medicamentos;
  • vas preocupado o eres despistado de carácter;
  • tienes una edad avanzada, porque cuesta más concentrarse.

Una discusión fuerte antes o durante el viaje también te quita concentración (subtema 11.3).

7

Causas en la vía, el entorno y el vehículo

La vía, lo que la rodea y el propio vehículo también favorecen las distracciones:

  • una carretera que conoces de memoria y te hace confiarte;
  • señales tapadas o que se confunden con el fondo;
  • poca luz, de noche, o un deslumbramiento;
  • carteles publicitarios, escaparates o el paisaje;
  • buscar con la vista una calle o un hotel;
  • dentro del coche, mucho calor, ruidos u objetos que se mueven.

Si pasas junto a un accidente, no frenes para mirar.

8

Poca información o demasiada

Tu atención funciona peor en los dos extremos.

Vía monótonaTráfico muy complejo
EjemploAutovía recta y poco tráficoMuchas señales, vehículos y peatones a la vez
Tu atenciónBaja la vigilancia y piensas en otras cosasNo lo asimilas todo y se te escapa lo importante, como un semáforo en rojo
Qué hacerMira lejos, ventila y descansaBaja la velocidad y atiende a lo que afecta a tu marcha

Recibir más información de la que puedes asimilar te satura.

9

El móvil, la distracción más peligrosa

Usar el móvil es lo que más riesgo de distracción supone al volante. Según la OMS, quien lo usa conduciendo tiene unas cuatro veces más probabilidades de sufrir un accidente.

Hablar por teléfono es, además, una de las distracciones más frecuentes. La conversación te quita atención y concentración, y mientras hablas:

  • ves menos señales;
  • calculas peor las distancias y acortas la de seguridad;
  • aceleras o frenas sin motivo y sorprendes a los demás;
  • pierdes la noción del tiempo y te desorientas.
10

Cómo acaban los accidentes con el móvil

Mientras hablas o miras el móvil, el coche se desvía de su trayectoria. Es la situación de peligro más habitual: haces eses, te sales del carril o invades el contrario. Por eso el accidente más frecuente con el móvil es la salida de la vía.

Si sujetas el teléfono con la mano o con el hombro, manejas peor el volante y el cambio de marchas.

Si además fumas o tomas notas, el riesgo se multiplica.

11

Qué dice la ley sobre el móvil

Mientras conduces está prohibido usar el móvil, el navegador o cualquier otro sistema de comunicación. Solo se permite cuando la comunicación tiene lugar «sin emplear las manos ni usar cascos, auriculares o instrumentos similares».

  • Con manos libres puedes hablar. La ley no pide que esté homologado, solo que no uses las manos, cascos ni auriculares.
  • Sin manos libres, no puedes usar el móvil en ningún momento de la conducción.

Quedan exentos los agentes en servicio y los vehículos militares en convoy.

12

Parado en un semáforo, un STOP o un atasco

Estás detenido en un semáforo en rojo y suena el móvil. Aunque el coche no se mueva, sigues conduciendo y rige la misma norma que en marcha. Vale igual ante un STOP o en una retención.

  • Con manos libres, sin cascos ni auriculares, puedes contestar.
  • Con el móvil en la mano, no.

Si necesitas coger el teléfono, sal de la circulación y para en un lugar seguro donde esté permitido.

13

Cascos, auriculares y sanciones

Está prohibido conducir con cualquier tipo de casco de audio, auriculares o aparatos parecidos conectados a un receptor o reproductor de sonido. Da igual que sean inalámbricos o que lleves uno solo.

Excepciones:

  • las clases prácticas y el examen en circulación para el permiso, cuando el Reglamento General de Conductores lo exige, como el intercomunicador del examen de moto;
  • en moto y ciclomotor, los dispositivos inalámbricos certificados u homologados para el casco, solo para comunicarse o navegar y si no afectan a la seguridad;
  • los agentes en servicio y los vehículos militares en convoy.

Conducir con auriculares y manejar con las manos el móvil o el navegador son infracciones graves, con multa de 200 € y pérdida de 3 puntos. Si sujetas el móvil con la mano, pierdes 6 puntos (subtema 14.4).

14

El manos libres también distrae

El manos libres es legal, pero no hace segura la llamada. Con las manos en el volante, la cabeza se va igualmente a la conversación y baja tu nivel de atención.

En una llamada de un par de minutos ya dejas de percibir una parte importante de lo que pasa: una señal, un ciclista, un coche que se incorpora. Cuanto más dura, más pierdes.

Una llamada muy corta con manos libres arriesga menos que coger el móvil, pero más que no hablar.

15

Si tienes que hablar por teléfono

  1. Antes de salir, conecta el móvil al manos libres o ponlo en silencio.
  2. Si tienes que llamar, o la llamada va a ser larga, detente en un lugar seguro.
  3. Si contestas con manos libres, avisa de que conduces y no pases de un minuto.
  4. No llames a quien sabes que conduce sin manos libres.

Vigila a los peatones que van con el móvil. Pueden cruzar sin mirar o pararse de golpe.

16

Los momentos de más peligro con el móvil

También hay riesgo antes y después de la conversación:

  • cuando suena, porque el sonido te sobresalta, y aunque no contestes, pensar en quién llama ya te distrae;
  • cuando lo buscas en el bolso o en el bolsillo;
  • cuando marcas, porque pasas segundos sin mirar la vía;
  • cuando cuelgas y lo guardas, porque tu cabeza sigue un rato en la conversación.

Por eso llevarlo encendido y con sonido ya puede ser peligroso.

17

Escribir y leer mensajes

Escribir un mensaje te distrae más tiempo que marcar un número. Mientras tecleas:

  • llevas el volante con una sola mano y te cuesta maniobrar;
  • no mantienes una velocidad adecuada y el coche se va de su carril;
  • no ves lo que pasa delante, como un coche que frena.

Leer mensajes o mirar redes sociales es igual de peligroso. Para escribir, detente en un lugar seguro.

18

El navegador: ayuda y distracción

El navegador calcula tu ruta, te guía y la recalcula si te equivocas. También puede avisarte de atascos u obras.

Bien usado, ayuda. Pero mirarlo, atender a sus órdenes y sobre todo manejarlo en marcha lo convierten en una causa importante de distracción. Sus efectos se parecen a los del móvil: ves menos señales, reaccionas más tarde, frenas sin motivo y el coche se desvía hacia el arcén o el carril contrario.

19

Pantallas y navegador: lo que permite la ley

Con el vehículo en movimiento no puedes usar pantallas con acceso a internet, televisores ni reproductores de vídeo. La ley los considera incompatibles con la atención permanente a la conducción.

Se permiten el navegador GPS, la cámara de marcha atrás y los monitores para ver la subida y bajada de viajeros de un autobús.

Puedes llevar el navegador encendido y mirarlo de un vistazo. Manejarlo con las manos mientras conduces está prohibido, porque tampoco es compatible con esa atención.

20

Programa la ruta antes de salir

  1. Aprende a manejar el navegador antes del viaje.
  2. Antes de iniciar la marcha, introduce el destino y revisa la ruta.
  3. Activa las indicaciones por voz y, en marcha, guíate por ellas.
  4. Para cambiar el destino, pídeselo a un acompañante o para en un lugar seguro.

Buscar una dirección mientras conduces te distrae mucho. Tampoco lo hagas en un semáforo en rojo o en un STOP, porque sigues conduciendo.

21

Dónde colocar el navegador

Si tu navegador es portátil:

  • fíjalo con un soporte adecuado, para que no se mueva ni se caiga con los baches;
  • ponlo a una altura que te deje consultarlo sin apartar la vista de la vía y sin taparte la visión;
  • no lo pongas cerca de un airbag si puede estorbar su despliegue;
  • aparta los cables del volante y de la palanca de cambios.

Sobre la tapa del airbag, el aparato puede salir despedido contra ti en un choque.

22

El GPS no manda

El navegador puede equivocarse, porque sus mapas no conocen todas las obras o cambios de sentido. Si te manda a una calle de dirección prohibida, no entres. En caso de duda, prevalece tu criterio.

Los agentes, las señales y los semáforos mandan siempre más que el navegador.

Muchos navegadores muestran el límite de velocidad y avisan si lo superas. Te ayudan, pero tu fuente principal para controlar la velocidad es el velocímetro.

23

Avisadores, detectores e inhibidores de radar

AparatoQué hace¿Es legal?
AvisadorTe informa de dónde están los radares y otros controles de tráficoSí
DetectorCapta la señal del radarNo
InhibidorInterfiere en el radar para que no te midaNo

Llevar un detector es una infracción grave, y conducir con un inhibidor, muy grave (subtema 14.4).

Las aplicaciones que avisan de dónde hay radares son avisadores, pero no puedes manejarlas con las manos mientras conduces.

24

Fumar al volante

Fumar mientras conduces no está prohibido, pero no es aconsejable, porque afecta a tu atención y a la seguridad. Buscar el mechero, encender, echar la ceniza y apagar te distraen. Mientras sujetas el cigarrillo, conduces con una sola mano y pierdes capacidad de maniobra.

El humo irrita los ojos y te hace ver peor, y su monóxido de carbono baja tu atención. El tabaco también reduce los reflejos y la concentración.

Según la DGT, quien fuma al volante sufre el doble de accidentes que quien no fuma.

25

Otras tareas a bordo

Todas estas tareas te distraen y aumentan el riesgo, aunque duren un segundo.

TareaQué hacer
Comer o beberHazlo en una parada
Buscar una emisora o manejar la músicaPrepárala antes de salir
Mirar un mapa o leer el periódicoNunca en marcha: apartas la vista de la vía
Mirarte en el retrovisor para peinarteSolo parado, porque mientras te miras no atiendes a la vía
Echar un insectoAbre la ventanilla o para en un lugar seguro
Buscar algo en la guanteraPara primero
26

Los pasajeros

Ir acompañado aumenta las distracciones. Una conversación intensa o una discusión te roba atención, y si giras la cabeza para hablar con quien va a tu lado, dejas de mirar la vía. Los niños que alborotan detrás te distraen, aunque vayan bien sujetos en su silla, y pueden alterar tu estado de ánimo y tu forma de conducir.

  • En un cruce o con lluvia fuerte, pide silencio.
  • Deja las discusiones para cuando lleguéis.
  • Si los niños necesitan algo, para.
27

Animales y objetos sueltos

La ley obliga al conductor a colocar bien los objetos y los animales que transporta, para que no interfieran con él.

Un perro suelto puede saltarte a las piernas o taparte la vista. Una botella que rueda por el suelo puede quedarse debajo del freno.

Llevar una mascota en el asiento delantero, por ejemplo en una autocaravana, está permitido, pero no es aconsejable, porque puede distraerte o estorbarte. Llévala sujeta.

28

Trampas típicas del examen

Si lees…Recuerda
«Con manos libres no hay riesgo»También distrae
«Parado en un semáforo puedo coger el móvil»No; solo manos libres
«El manos libres debe estar homologado»Basta con no usar las manos ni auriculares
«Hay más distracciones en ciudad»Más en autopistas y autovías
«Se distrae más quien va solo»Más quien va acompañado
«Los avisadores de radar están prohibidos»Son legales
«Programa el GPS en el semáforo»Antes de iniciar la marcha