Manual de teoría, señales, vocabulario, multas y fuentes oficiales.
Táctica para el día del examen: cómo repartir el tiempo y qué hacer cuando no te sale la respuesta.
Recorre el test y contesta todo lo que tengas claro. Deja para una segunda vuelta lo que te obligue a pensar. Hay menos tiempo del que parece.
Si la pregunta está redactada con giros enrevesados, pide al examinador que te la explique: es legal. Hay enunciados tan malos que no los entienden ni los hispanohablantes nativos.
Ni una. Una pregunta en blanco cuenta siempre como fallo, y elegir al azar sigue siendo un 33,33 % de posibilidades de acertar.
Esto son probabilidades estadísticas, no reglas. Mejoran tus opciones, pero no aciertan el 100 % de las veces.
Úsalo solo cuando de verdad no sepas por dónde contestar.
Descarta las opciones con palabras absolutas: aparecen mucho más en las respuestas incorrectas.
La matización «como norma general» va al revés: acierta más veces de las que falla.
En igualdad de condiciones, elige la opción más larga.