Theory

Theory textbook, road signs, key terms, fines and official sources.

11 · El conductor y los factores de riesgo

11.3Estados emocionales

Chapter 58 of 80 · 14 sections

1

Las emociones al volante

Conduces según cómo te sientes. La calma y el buen humor te ayudan a conducir con fluidez y a tolerar los errores ajenos. Una emoción fuerte puede tomar el control:

  • reaccionas por impulso, con acelerones y frenazos;
  • te distraes con lo que te preocupa;
  • ves el peligro más pequeño o más grande de lo que es.

Le pasa también a quien lleva años conduciendo. Antes de arrancar, pregúntate cómo estás.

2

Cómo influye cada emoción

EstadoQué puede pasar al volante
Enfado, iraAgresividad, impaciencia, ganas de responder al otro
Tristeza, preocupaciónTe distraes con tus problemas y reaccionas tarde
Miedo, ansiedadDudas, y una maniobra normal te parece peligrosa
Euforia, exceso de confianzaVes menos peligro y corres más
PrisaExceso de velocidad y adelantamientos arriesgados

Cuanto más fuerte es la emoción, más errores cometes. Si el miedo a conducir te bloquea (amaxofobia), practica con un profesor o pide ayuda a un psicólogo.

3

Una discusión fuerte o una mala noticia

Las dos cosas te quitan concentración. Sigues pensando en lo ocurrido y aumenta el riesgo de accidente.

CuándoQué hacer
Antes de salirEspera a calmarte. Si no lo consigues, deja que conduzca otra persona o usa otro transporte
Mientras conducesDeja la discusión, para en un lugar permitido y no sigas hasta estar tranquilo

En autopistas y autovías, para solo en las zonas habilitadas, como un área de servicio. Evita también discutir por teléfono, aunque sea con manos libres.

4

Cuando otro conductor te provoca

Un coche se te cruza sin avisar y tienes que frenar. Sentir rabia es normal. Si sigues pensando «esto no se lo paso», el enfado crece y acabas pagándolo con el siguiente conductor, que no ha hecho nada.

Para cortar esa escalada:

  • no te lo tomes como algo personal; busca otra explicación: «no me ha visto», «tiene una urgencia»;
  • respira hondo, deja espacio y sigue tu camino;
  • no lo persigas, no le pites y no le hagas gestos.
5

La conducción agresiva

Es conducir con hostilidad hacia los demás. Suele nacer de la ira, el estrés o la prisa, y aumenta mucho el riesgo de accidente. Ejemplos: pegarte al de delante para que se aparte, meter prisa con ráfagas o con el claxon, cerrar el paso, frenar en seco para «castigar» al de detrás o insultar.

Conducir así puede costarte una multa y puntos del permiso. Los casos más graves pueden ser delito (subtemas 14.4 y 14.5).

6

Qué es el estrés

El estrés es la reacción de defensa del cuerpo ante una situación que exige mucho o que percibe como una amenaza.

Un poco de estrés te activa y te motiva. Se llama eustrés. Si el coche de delante frena de golpe, esa activación te ayuda a reaccionar rápido.

Cuando es demasiado o dura mucho, te vuelve impulsivo e irritable y te hace cometer errores. Ese estrés negativo se llama distrés. En el tráfico casi siempre perjudica. Ponerte nervioso en un atasco no te saca de él.

7

Qué provoca estrés

  • las prisas y los horarios ajustados;
  • los atascos y el ruido;
  • un susto en la carretera, como haber estado a punto de chocar;
  • demasiado trabajo o metas demasiado altas;
  • los problemas familiares, de dinero o de salud, o perder el empleo;
  • los cambios grandes en tu vida, como una mudanza o un trabajo nuevo.

La propia conducción también puede generar estrés.

8

El estrés te vuelve más agresivo

Un conductor con estrés tiene menos paciencia y es más agresivo y hostil con los demás usuarios.

En la vía se nota así:

  • compite con otros conductores y los provoca;
  • aumenta la velocidad y adelanta de forma indebida;
  • respeta menos las señales y las normas, como la prioridad de paso;
  • percibe menos el riesgo y acepta correr más peligro.

Por eso, en general, la persona estresada conduce de forma más imprudente y temeraria.

9

Te distraes, decides tarde y te cansas antes

El estrés empeora tus capacidades para conducir:

  • Atención. La mente se queda en lo que te preocupa y te distraes con facilidad.
  • Percepción. Tardas más en ver una señal o un peatón.
  • Decisiones. Tardas más en decidir y cometes más errores.
  • Fatiga. Estar en tensión todo el rato gasta mucha energía. Te cansas antes y más, aunque el viaje sea corto.

Las señales de la fatiga están en el subtema 11.8.

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Las tres fases del estrés

FaseQué pasa en el cuerpoEfecto al volante
AlarmaEl corazón se acelera, sube la tensión arterial y se tensan los músculosAgresividad, impaciencia e imprudencia
ResistenciaEl estrés sigue y el cuerpo aguanta; aparecen dolores de cabeza y de estómagoLo mismo, algo más suave; cualquier contratiempo te irrita
AgotamientoEl cuerpo ya no puede másDecisiones lentas, distracciones, fatiga rápida y hostilidad

La fase de agotamiento es la más peligrosa, para conducir y para la salud.

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Estrés que dura meses

El estrés prolongado puede causar problemas de salud serios:

  • defensas bajas y más infecciones;
  • tensión arterial alta y más riesgo de infarto;
  • problemas digestivos, como la úlcera;
  • dolores musculares y migrañas;
  • insomnio;
  • ansiedad, tristeza, irritabilidad y olvidos.

También reduce tus capacidades para conducir con seguridad. Algunas personas intentan aguantarlo con alcohol, drogas o medicamentos, y así conducen todavía peor.

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Con mucho estrés, mejor no conducir

En las épocas de más estrés, lo recomendable es no conducir, sobre todo si tomas medicación para el estrés. Usa el transporte público o deja que conduzca otra persona.

Si no puedes evitarlo, conduce con más prudencia: menos velocidad, más distancia y más pausas. No tomes un tranquilizante ni un estimulante para poder conducir (subtema 11.6).

Un especialista puede enseñarte a afrontar el estrés para que dure menos.

13

Cómo reducir el estrés

  • Sal con tiempo, para que un imprevisto no te ponga nervioso, y acepta que puedes llegar tarde.
  • En un viaje, no te marques hora de llegada y para siempre que lo necesites.
  • Duerme las horas que necesitas.
  • No te pongas metas imposibles y haz una tarea detrás de otra.
  • Come bien, haz ejercicio y busca ratos para relajarte.
  • En un atasco, pon música tranquila.
  • Para calmarte, no recurras al alcohol, al tabaco ni a mucho café.
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Preguntas que confunden

Afirmación¿Es correcta?
Con estrés decides más rápidoNo. Tardas más en decidir
Con estrés prestas más atenciónNo. Te distraes con más facilidad
Con estrés te cansas menosNo. La fatiga llega antes
Con estrés conduces con más prudenciaNo. Conduces de forma más agresiva y temeraria
Si discutes conduciendo, acelera para llegar antesNo. Para en un lugar permitido